Fibra y móvil: cómo evitar las subidas anuales de precio
Las operadoras suben precios cada año contando con que no te muevas. Estos son los movimientos que de verdad funcionan para mantener tu factura a raya.
⚡️ Electricidad
Término de potencia, término de energía, peajes, impuestos… Te explicamos cada línea de tu factura para que sepas exactamente por qué pagas lo que pagas.
Tu factura de la luz se divide en dos grandes bloques: el término de potencia (lo que pagas por tener disponibles ciertos kW en casa, lo uses o no) y el término de energía (lo que pagas por los kWh que realmente consumes). La mayoría de hogares pagan por más potencia de la que necesitan.
Si rara vez saltan los plomos, probablemente puedas bajar la potencia contratada. Cada kW de menos supone un ahorro fijo cada mes, independientemente de lo que consumas. Es uno de los ajustes más rentables y se hace una sola vez.
Si concentras lavadora, lavavajillas o la carga del coche eléctrico en horas valle (noche y fines de semana), una tarifa con discriminación horaria puede reducir notablemente tu gasto. Si tu consumo es plano, una tarifa de precio único suele salir mejor.
El precio del kWh que anuncian las comercializadoras no incluye peajes ni impuestos. Por eso comparamos el coste final estimado según tu consumo real: es la única cifra que puedes comparar de forma justa entre ofertas.
Las operadoras suben precios cada año contando con que no te muevas. Estos son los movimientos que de verdad funcionan para mantener tu factura a raya.
No se trata de contratar el seguro más caro, sino el que cubre lo que más te puede pasar. Te ayudamos a separar coberturas esenciales de los extras de relleno.